De paseo por la capital
Han pasado varias semanas desde que empecé mi travesía por esta enorme isla, en la cual se encuentran Haití y República Dominicana.
Encontré sitios increíbles y playas inigualables, pero principalmente, pude brindaros las opciones más importantes diferenciando los destinos de acuerdo a lo que los mismos brindan.
Aún me encuentro triste por lo sucedido en Haití, donde algunos amigos murieron por el enorme terremoto que sacudió la ciudad de Puerto Príncipe, ciudad que sería mi último destino en ese país.
Luego de haber recorrido miles de kilómetros, llegué a la gran capital de la República Dominicana: la ciudad de Santo Domingo.
El nombre completo de la ciudad es Santo Domingo de Guzmán y fue fundada en el año 1496 por Bartolomé Colón, hermano del marinero Genovés, Cristóbal Colón.
Santo Domingo cuenta con una población de 2 millones 500 mil habitantes dedicados a la industria y a los servicios públicos.
El viaje desde Barajas a Santo Domingo cuesta aproximadamente 312 euros, viajando por la aerolínea US Airways, sin escalas.
El bullicio hace que comience a caminar por la Avenida Mella hasta llegar, finalmente a un enorme tumulto de personas. Es que allí se encuentra el Mercado Modelo, el mayor paseo comercial de artesanías de toda la República Dominicana, donde cientos de artistas y artesanos, venden sus productos que incluyen desde objetos en cerámicas hasta unos muy buenos cigarros.
El sistema de transporte de la ciudad, incluye a los autobuses, el subterráneo y los llamados carros públicos, que son una especie de taxis que tienen recorridos delimitados y que son apenas más caros que los autobuses, con la comodidad de viajar en un automóvil.
Como toda gran ciudad (más aún, como toda capital de país) el ruido en Santo Domingo es un factor realmente estresante, pero los lugareños encontraron la salida ideal para el relax y la vida sana. A pocos metros del Mercado Modelo, se encuentra el enorme Parque Independencia, una gran extensión de árboles en donde es posible disfrutar de un buen paseo al aire libre, y vivir la naturaleza en la jungla de cemento.
Y si queréis visitar obras de arte, siguiendo por la Avenida Independencia podréis encontrar el Museo de Bellas Artes de Santo Domingo, donde hay exposición permanente de obras de artistas locales.
Al parecer, tendré que extender un día más mi estadía, puesto que una fuerte lluvia no permite que mi avión salga.
Pues por algo será, puesto que aún no os he contado nada de las maravillas de la capital de este hermoso país.
Hasta mi última aventura en República Dominicana.
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