La ciudad del extraño nombre
Es algo increíble que con tantos viajes, aún me resten cientos de lugares para conocer en toda Europa (y ni que hablar de los miles de sitios que aún no visité en América, Oceanía, Asia y África). Y ya que estoy tan disperso en cuanto a los países que voy recorriendo, decidí que es tiempo de conocer los sitios que me restan y que se encuentran a un vuelo (o dos) de diferencia con Madrid y siempre dentro del continente europeo. Hoy, mi destino será una gran ciudad en el oeste de Polonia, cercana a la frontera con Alemania y próxima al Mar Báltico.
Bienvenidos a la ciudad de Szczecin (un nombre bastante difícil de pronunciar si no tenéis noción del idioma polaco, ¿verdad que sí?)
Este enorme centro urbano que conglomera en su área metropolitana unas 850 mil personas, es uno de los puertos más importantes de toda Polonia, siendo al mismo tiempo la capital del condado de Pomerania Occidental.
La historia de Szczecin se inicia con el asentamiento de un grupo de eslavos se establecieron en la región y construyeron una fortaleza, que siglos más tarde se convertiría en una pieza clave del Sacro Imperio Germano por su ubicación estratégica cerca del Mar Báltico y del río Oder. La comuna sufrió grandes pérdidas materiales y humanas durante la Segunda Guerra Mundial, ya que fue sede de cruentos enfrentamientos entre alemanes y rusos.
Luego de su reconstrucción, en 1946, afianzó su poderío portuario erigiéndose como una vía importantísima de comercio entre los países limítrofes, en especial, con Alemania.
Las maneras de llegar desde Madrid a Szczecin son muchas y he elegido las que, a mi humilde entender, son las más recomendables: si deseáis hacerlo en avión, la posibilidad de realizar este trayecto en 9 horas es la mejor alternativa, puesto que las demás exigen más de 12 horas de viaje. El trayecto incluye viajar por Sacndinavian Airlines desde Barajas, combinación en Copenhague hasta Varsovia, y en la capital de Polonia, hacer un vuelo de cabotaje por LOT Polish Airlines hasta el aeropuerto de Goleniow, en Szczecin.
También podéis viajar por carretera, siendo esta opción apta para aquellas personas que quieran conducir dos días (aproximadamente) con la ventaja de admirar paisajes hermosos.
En este momento, me encuentro realizando el check in y espero recorrer muy pronto las calles de una ciudad de la que me han hablado mil maravillas.
Será hasta la próxima aventura, que está a punto de comenzar.











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