Tailandia: un mundo nuevo
Que bello es todo en este lejano rincón de Asia. Sentado mirando el mar, pienso en la importancia de conocer estos lugares, principalmente para aquellos aventureros cuyo espíritu busca nuevas emociones y nuevas historias que contar.
En el artículo anterior, os comenté de mi viaje a Dhaka, la capital de BanglaDesh pero olvidé daros algunos consejos que serán de gran utilidad de visitáis esa ciudad. En primer lugar, el hospedaje es muy amplio e incluye grandes hoteles de 4 estrellas (reales, no como sucede en algunos países en que la denominación es sólo interna y en el contexto internacional son una estrella menos de lo que indican sus letreros) hasta hospedajes modestos en hostales.
La gastronomía del lugar presenta muchas opciones para el visitante, donde los restaurantes internacionales son los más elegidos. Yo os recomiendo el restaurante que se encuentra dentro del Hotel Star Internacional, puesto que la comida a la carta es siempre una garantía de buen comer.
Por último, os recomiendo no tomar agua corriente puesto que puede tener micro organismos nocivos para la salud y afectará su sistema digestivo provocando vómitos y malestares estomacales, por lo que debéis hervir el agua unos 5 minutos y después ingerirla sin problemas.
Hoy, me encuentro en la ciudad de Khorat en la llanura oriental de Tailandia con una población de 150 mil habitantes.
La ciudad fue debatida durante siglos por las diferentes dinastías que dominaban la zona, hasta que 1656 y con el objetivo de ser un punto de referencia en la región, se construyó una pequeña fortaleza.
En la actualidad, la que fue una pequeña ciudadela se convirtió en un centro económico y cultural de mucha importancia para el Lejano Oriente.
Para los que gusten de conocer lugares históricos, la Base Aérea Khorat fue el lugar elegido por los norteamericanos durante la Guerra de Vietnam (aunque sólo conoceréis el exterior puesto que, por lógica, una base militar no es precisamente un lugar de turismo) como centro operativo.
El hermoso zoológico de la ciudad propone un día de paseo en familia que no tiene comparación, donde los más pequeños disfrutarán a lo grande.
Entre los monumentos más representativos de la ciudad, la estatua de Thao Suranaree representa a quien fue la esposa de uno de los principales líderes de la región en 1826 y se alza majestuoso en el centro de la ciudad, que en este momento está en pleno proceso de remodelación.
Los enormes centros de compras de Khorat hacen que los amantes del shopping puedan dar rienda suelta a su pasión.
Voy dejando la ciudad en busca de un nuevo destino.
Hasta la próxima desde el Lejano Oriente.











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