Tradición e historia
Luego de un reparador descanso, pongo manos a la obra y recorreré lo mejor de una ciudad que promete lugares históricos y grandes construcciones.
Comienzo mí recorrido por el centro de la ciudad de Pekín y llego a un lugar muy intrigante: la denominada Ciudad Perdida.
Se trata de un enorme palacete imperial que fue el edificio gubernamental de China hasta el año 1911 y su construcción data del año 1404.
La descripción de Ciudad Perdida se relaciona con lo enorme de la edificación y la imposibilidad de salir del lugar sin que el emperador dé el consentimiento de hacerlo.
Actualmente se la conoce como un Museo Palacio y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, e incluye el Palacio Imperial y el barrio conocido como Ciudad Imperial. La Ciudad Perdida es uno de los lugares más visitados del mundo entero.
Otro de los puntos más elegidos por los turistas, es la Plaza de Tian´anmen que fue construida en 1949 e incluye la Torre Chengtianmen (creación de la Dinastía Ming en el año 1420), el Monumento a los Héroes del Pueblo (obelisco de 38 metros de altura), la Puerta de Zhengyangmen (un edificio de típica estructura china) y la Puerta de Tian´anmen, que separa a esta plaza de la Ciudad Prohibida, a través de pequeños puentecillos sobre un gran foso.
En tercer lugar, me dirigí a la siempre célebre Muralla China. Su construcción data del siglo V AC y fue reconstruida en el siglo XVI para proteger a China de los avances de los mongoles.
La historia trágica de la Muralla indica que más de 9 millones de trabajadores murieron en la construcción de la muralla, y se alza al costado el mayor cementerio del mundo.
La Muralla pasa por 17 provincias de China y tiene la envidiable extensión de 8850 metros, siendo una de las pocas construcciones humanas que se ven desde el espacio.
La Gran Muralla China fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 y fue seleccionada como una de las maravillas del mundo.
Recuerdo que cuando le pregunté a uno de mis amigos como era viajar en auto por china, me comentó que era muy apacible ya que las bicicletas eran los medios de transporte más utilizados. No sabéis lo que acordé de los parientes de este amigo, ya que el embotellamiento de transito me tuvo una hora encallado. Al parecer, y según los habitantes de la ciudad, la apertura económica y lo pobre del sistema público de transporte, la cantidad de autos se ha incrementado.
La verdad es que aún me queda mucho por recorrer y en la próxima aventura, me dirigiré a las Tumbas de la Dinastía Ming, al Templo del Cielo y a otros monumentos de un valor insoslayable.
Será hasta el próximo viaje desde el este.

Temáticas relacionadas: dinastia ming, muralla china, pekin










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